miércoles, 7 de mayo de 2014

Esos días

Tengo yo esos días en los que por alguna razón no aciertas en encontrar soluciones a los problemas por mucho que lo intentas. No sé porque será, lo mismo es la luna...
El caso es que se te queda a veces cara de pardillo cuando te presentan la soluciñon a los tres segundos y es entonces cuando te preguntas: pero ¿cómo es que no lo he visto antes?
Es normal, digo yo, que el profesional que trabaja a diario decenas de árboles te presente la mejor opción tan rápido, pero eso no impide que sienta una cierta decepción conmigo mismo. 
Es lo que me ha pasado con este olivo (y muchos otros a decir verdad).
Este olivo me costó seis euros en un vivero cercano a casa. Lo compre al comenzar la afición y ahí lo tenía, olvidado aunque vivo debido a esa actitud digamos que despreciativa que te sobreviene cuando vas sabiendo algo más y te das cuenta de los perejiles que tienes realmente.
Hasta que el año pasado compré una fresa para la dremel y me vine arriba como dice un amigo. Hace unos días lo trasplanté eligiendo el frente que consideré (erroneamente). 
Aunque no quedé descontento con lo que hice, considerando que la única experiencia que tengo en el trabajo de madera son las fotos que he visto en la red, vi un problema desde el principio. Ahora que lo pienso, por lo menos en todo momento he sido consciente del problema. La parte muerta del árbol queda dirigiéndose hacia la derecha si vemos el frente (la tercera foto). Sin embargo, la parte viva está en dirección totalmente opuesta. Así que ahí estaba el problema: ¿como darle coherencia a eso sin que quede una chapuza? Ni idea.
Así que ayer lo llevé al taller con Juan a ver que me decía. Y lo único que hizo fue inclinar el árbol hacia la izquierda. Y se hizo la luz...
Sin embargo el trasplante ya estaba hecho, así que por lo menos hasta dentro de un añito más no podré colocarlo en su posición. Habrá que formár la ramas pero el inicio ya lo tengo. La copa quedará contenida en ese hueco pero apenas superará en altura la madera muerta; la rama principal ya nace bien dirigida y también tengo la trasera. Hacia la derecha tendré que desarrollar otra rama que equilibre el árbol. Y ya está, así de sencillo. Así de complicado.






7 comentarios:

  1. Me siente totalmente identificado cuando hablas de esos perejiles despreciados.
    Yo también tengo algunos en esos estadíos.
    Ese pequeñín promete.
    Un saludo.

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    1. ¿Y lo que cuesta deshacerse de ellos?
      Gracias Jose

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  2. bien resuelto un material para practicar y aprender enhorabuena

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    1. Pues fíjate que yo creo que para practicar y aprender cuanto mejor sea el material, mejor. Lo único es que te da menos miedo meter la dremel en estos que en otros de calidad, eso si. En cualquier caso a la basura no lo voy a tirar, y el objetivo es convertirlo en bonsai, claro...
      Gracias Puers

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  3. Me e gusta mucho como ha quedado tu pequeño oliviito. Ojalá alguno de mis "perejiles" en un futuro me den alguna alegría así.

    Un saludo

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    1. Yo si empezara de cero dejaría a un lado este tipo de árboles, si te soy sincero. Me centraría en los mejores que pudiera conseguir. Es mejor un prebonsai de 300 euros que 30 prebonsais de diez euros. Pero esto me lo aconsejaron tarde, es lo malo de no buscarse un maestro a tiempo, que pierdes el tiempo.
      ¡Gracias por pasarte por aquí!

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    2. Pues si, la verdad que yo acabo de empezar en esto y en poco tiempo me he dado cuenta de que lo que dices es 100% cierto.

      Gracias a ti por compartirlo con nosotros.

      Te invito a que te pases por mi reciente blog.

      http://diariodebonsai.blogspot.com.es

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