lunes, 22 de febrero de 2016

Saitama

Ayer fuimos a Saitama a entregar varios lotes de árboles que serán exportados a Europa. Uno de ellos creo que iba para Bonsai Pavia, en España. La furgoneta iba hasta arriba de árboles. Delante íbamos Oyakata conduciendo, Javier el argentino y un servidor.
Lo bueno de este pequeño viaje de algo más de dos horas, es que tienes la oportunidad de ver otros viveros, que Oyakata recorrerá buscando algo que comprar.
Lo malo es que te toca descargar la furgoneta.
Alex, el checo, que ya ha ido varias veces con Oyakata nos aconsejó que tuviéramos cuidado porque suele dormirse al volante. Oh fuck! digo yo, y Alex dice yes, yes, riéndose. Javier me pregunta '¿manejas, vos?' Nunca lo he hecho por la izquierda, pero me arriesgo antes de que este hombre se me duerma al volante. Alex dice que imposible sin carnet japonés.
No sé si alguna vez habéis tratado de averiguar si un japonés se está durmiendo, pero os puedo asegurar que si no se le cae la cabeza es bastante complicado. Quedamos Javier y yo en darle palique en el viaje, pero él fue el primero en dormirse así que fue divertido.
Oyakata tiene un librito azul pequeñito en el están todas las direcciones y teléfonos de todos los viveros de bonsai. Los mete en el navegador de la furgoneta y vamos buscando. Solo hemos visitado tres, todos muy descuidados, viejos, nada que ver con Taishoen.
En uno de ellos el dueño me pregunta que si soy de España. Me dice que tiene sabinas españolas y me las enseña. Por lo visto Germán Gómez compra en este vivero, y otros profesionales españoles también, como Laos Garden.
En otro la gran mayoría de los árboles son azaleas satsuki. Oyakata dice que las azaleas no son populares en Japón porque como mucho duran 60 años, y la compara con la vida de un hombre, 100 años, dice. Además tampoco le gustan porque hay que tratarlas mucho contra enfermedades, los trasplantes son muy complicados por el tipo de raíz que tienen y dice que solo están bonitas cuando tienen flor. Le pregunto por los olivos y me dice que lo mismo, no popular in Japan. Dice que lo que si que quiere son sabinas españolas. Nos ha jodido, digo yo, como no me entiende...
El caso es que después de recorrer el último vivero, nos vamos con la furgoneta llena de akadama pero ni un solo árbol.
El camino de vuelta fue un pelin más emocionante y no hubo problema con que se durmiera. Aunque Javier le aviso de que debía hechar gasolina, Oyakata insistió en que llegábamos con la que había. En él tramo final recorrimos unos treinta kilómetros con la luz de reserva encendida. Yo me veía en mitad de la autopista, a las faldas del monte Fuji, buscando a pie una gasolinera. Oyakata decía que le latía el corazón muy rápido, y se reía, el muy cabronazo. En un momento dado señaló un pequeño monte, 'look, yamadori'. Javier y yo llorábamos de la risa, en un momento así y se fija en los yamadori.
Finalmente encontramos una y pudimos repostar. 'I have a God in my heart' nos dijo.
Madre mía que experiencia. Sal de tu zona de confort, decían, no tengas miedo, te irá bien, decían,...

8 comentarios:

  1. Me encanta leer tus entradas.
    Se nota en cada una de las palabras que escribes que estas disfrutando de cada momento y lo cuentas tal y como sucede. Lo típico que esperamos todos cuando alguien emprende una aventura de este estilo es ver mil fotos de árboles alucinantes. Pero que nos cuentes tú día a día, tal y como lo vives, con todo lujo de detalles...es una pasada!
    No dejes de hacerlo y sobretodo, sigue disfrutando!

    Respecto a lo de salir de la zona de confort...hoy en día es algo más que necesario!

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Manuel. Eso también tiene sus cosas duras, no creas, pero si aprendes a llevarlas bien y no olvidas el objetivo (hacer buenos árboles) entonces todo de hace más fácil.
      Un saludo

      Eliminar
  2. Les gusta vivir al límite a estos japos!!! :)
    Divertido capítulo, que no decaiga!
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y lo que no cuento Dani...
      Gracias por leerme.
      Un saludo

      Eliminar
  3. Una experiencia más, y otra anécdota para contar

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sin duda. No sólo del bonsai vive el hombre.
      Un abrazo Javi

      Eliminar
  4. Una historia más que contarle a tus nietos, interesante relato.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero salir vivo de esta para poder disfrutar de ellos Juan.
      Un saludo

      Eliminar